3 Consejos para Plantar un Jardín Texano en la Primavera

Mientras que la mayor parte del país espera ansiosamente la llegada de la primavera, en Texas el tiempo ya es cálido. La mayoría de los jardineros texanos ya tienen listos sus vástagos de cultivos de plantas alimenticias y se están alistando para disponer sus plantas tolerantes a las temperaturas bajas. Aunque tener los vástagos listos para ser trasplantados es muy importante, también se necesita preparar los suelos antes de plantar un jardín texano.

1) No Trates a tus Suelos Como si Fueran Polvo

Si conoces más los suelos del jardín te puedes ahorrar tiempo y dinero. Texas tiene 15 principales áreas de recursos de suelos, y cada una tiene un tipo específico, así como un tipo específico de vegetación, de clima y de topografía. Como se mencionó, Texas tiene 61 tipos de suelos diferentes. Lo que un jardinero puede plantar con facilidad en los suelos ácidos francos arcillosos de Houston otro puede tener dificultades en los suelos alcalinos de arcilla negra de Dallas.

Ya que los tipos de suelos son matrices complejas de nutrientes y de microorganismos, es útil saber qué tipos de nutrientes tiene tu suelo en abundancia y de cuáles carece. Afortunadamente, puedes contactar a la oficina de extensión de tu condado para pedirles ayuda. También puedes solicitar que el Texas A&M AgriLife Extension Service realice una prueba a tus suelos. Solo lee y llena sus lineamientos para someter una muestra para que su Laboratorio de Suelos, Aguas y Forrajes la analice. La Texas Gardner Magazine actualmente ofrece una práctica guía gratuita sobre los suelos.

2) Cuidado y Enriquecimiento Apropiado

Es mejor fertilizar el césped en el otoño para que el fertilizante pueda penetrar en el suelo y ayude al crecimiento de las raíces. Tu jardín, sin embargo, necesitará fertilizante en la primavera. Cuánto fertilizante usar depende de que vayas a plantar ya que los diferentes tipos de plantas consumen el fertilizante de manera distinta.

Los fertilizantes contienen principalmente nitrógeno, fósforo y potasio: Un fertilizante 10-20-10 contiene 10 partes de nitrógeno, 20 partes de fósforo y 10 partes de potasio. Se puede añadir un fertilizante granulado al suelo y trabajarlo hasta una profundidad de un pie. Un buen aproximado es 2 tazas (o dos libras) por cada 100 pies cuadrados.

Dependiendo de qué tan bien drenen los suelos de tu jardín, se puede realizar una segunda aplicación de fertilizante líquido cuando las plantas hayan crecido entre 4 y 6 pulgadas. Sin embargo, es mejor no pasarse, ya que demasiado fertilizante puede evitar que las raíces absorban agua y hacer que la planta se vea quemada. También la puede matar.

La composta y el estiércol son fertilizantes orgánicos que contienen nutrientes y microorganismos adicionales que son benéficos para los suelos de tu jardín. Si abonas los suelos les ayudas a mantener la humedad, facilitas el paso del aire (aireación) y también el drenado – todo lo cual es particularmente bueno si los suelos son arenosos o arcillosos. Asegúrate de abonar alrededor de los vástagos después de plantarlos para retener la humedad.

El estiércol debe echarse a la composta de 6 meses a un año antes de usarse para matar los patógenos bacterianos y los parásitos y también para suavizar el olor. Dado que cada especie tiene diferentes sistemas digestivos, no todo el estiércol contiene la misma cantidad de nutrientes. Las vacas y los caballos producen menores niveles de nitrógeno mientras que las aves producen niveles de 4 a 5 veces más altos, por lo que basta con poco.

3) Consejos para Plantar

Cuando los suelos estén listos y se acaben las heladas, es tiempo de trasplantar los vástagos. Los vástagos requieren un manejo cuidadoso para asegurarse de que el cepellón esté intacto, así como tierra suelta y agua. Un buen momento para plantarlos es un día nublado o temprano a la noche para que no se quemen con el sol. También cuida la profundidad del agujero para mantener la misma altura sobre la superficie. Las plantas altas de jitomate se pueden plantar a mayor profundidad ya que el vástago echará más raíces, lo que fortalecerá la planta.

Un último consejo para el jardín: Los pájaros disfrutan de darse un festín con los tiernos brotes. A menudo nada más arrancan todas las hojas nuevas y ese es el fin de tu planta – lo que puede ser frustrante si solo tienes dos o tres de alguna variedad de jitomates o pimientos que realmente te encanten. El truco es proteger a tus pequeños y verdes amigos. Toma una taza de plástico desechable (o un envase de yogurt o queso cottage) y quítale el fondo. Colócalo sobre el vástago de tal forma que la parte del fondo quede viendo hacia arriba. Esto deja que el vástago reciba luz y agua pero reduce el área que los pájaros pueden picar. Si espolvoreas pimienta de cayena sobre los vástagos, espantarás a los pájaros y a los roedores sin afectar la planta.

¿Qué preparativos estás realizando para que tu jardín texano esté listo para la llegada de la primavera?

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