Un poco de la historia (eléctrica) de Texas
Comencemos revisando cómo llegamos hasta aquí. Desde que la primera planta de energía eléctrica en Texas inició operaciones en Galveston en 1880, la electricidad ha literalmente alimentado el crecimiento del Estado de la Estrella Solitaria. Al principio, surgió un pequeño grupo de proveedores de electricidad para satisfacer las necesidades de la creciente población texana. En ese entonces, las compañías eléctricas proporcionaban “servicio completo”. Eran ellas las que generaban la electricidad, la llevaban a tu hogar, le daban mantenimiento a tu servicio eléctrico y se encargaban de tus facturas y el servicio al cliente.
La presión por un mercado de electricidad abierto y competitivo en Texas comenzó en los 90 y la desregulación, como se la conoce en términos legales, se hizo oficial el 1 de enero de 2002. Hoy día, algunos lugares aún cuentan con compañías de electricidad propiedad de las ciudades o cooperativas rurales, pero millones de texanos tienen el poder de elegir su propia compañía de electricidad. Tu compañía establece tu servicio eléctrico, compra la electricidad por ti, te envía una factura y administra tu cuenta.
A pesar de estos grandes cambios, algunas cosas importantes no han cambiado para nada. La energía se genera de la misma manera, por las mismas plantas generadoras. No importa quién es tu proveedor, son los mismos postes, alambres y cables los que llevan la electricidad a tu hogar. Y la confiabilidad de tu servicio eléctrico tampoco cambia.